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Ese 20% que Medicare no cubre puede impactar seriamente su bolsillo.
Hablar de Medicare es, inevitablemente, hablar de salud… pero también de dinero.
Muchas personas reciben su tarjeta de Medicare con tranquilidad, pensando que ya todo está cubierto. Pero con el tiempo descubren algo importante: Medicare no cubre el 100% de los gastos. En realidad, cubre aproximadamente el 80%, y el 20% restante queda en manos del paciente.
Ese 20% puede parecer manejable al principio, pero cuando se trata de una hospitalización, una cirugía o un tratamiento prolongado, puede convertirse en miles de dólares. Y es ahí donde entra una opción que muchas personas consideran: la póliza suplementaria de Medicarealso known as Medigap.
Antes de hablar de la solución, es importante entender bien el problema.
Con Medicare Original (Parte A y Parte B), usted tiene cobertura para hospitalizaciones y servicios médicos. Sin embargo, esa cobertura viene con ciertos costos que muchas veces no se tienen en cuenta desde el inicio.
Por ejemplo, una hospitalización no es completamente gratuita. Existe un deducible importante que usted debe pagar antes de que Medicare empiece a cubrir su parte. Y si la estadía se extiende más de lo esperado, empiezan a aparecer copagos diarios que pueden acumularse rápidamente.
En el caso de la Parte B, después de cumplir con el deducible anual, usted sigue siendo responsable del 20% de los servicios médicos. Eso incluye consultas, exámenes, cirugías ambulatorias, terapias y más.
Ese 20% no tiene un límite automático con Medicare Original. Y ahí es donde muchas personas sienten la incertidumbre.
Una póliza suplementaria está diseñada precisamente para cubrir esos espacios que Medicare deja abiertos.

Funciona de manera bastante sencilla: Medicare paga primero su parte (el 80%) y luego la póliza entra a cubrir lo que queda, dependiendo del plan que usted tenga.
En muchos casos, esto significa que los deducibles, copagos y ese famoso 20% pueden quedar cubiertos total o parcialmente.
Esto no reemplaza a Medicare. Es un complemento. Usted mantiene su tarjeta original, sigue usando los servicios de Medicare, pero añade una capa de protección adicional para sus gastos.
Uno de los aspectos más atractivos de este tipo de póliza es la libertad que ofrece.
A diferencia de otros tipos de planes, con Medicare Original más una póliza suplementaria usted puede visitar prácticamente cualquier médico o especialista que acepte Medicare en todo el país. Y eso incluye la gran mayoría de proveedores.
No necesita referencias para ver especialistas, ni está limitado a una red específica. Esto es especialmente valioso para personas que viajan, que tienen médicos en distintas ciudades o que quieren tener más control sobre dónde atenderse.
Algo que sorprende a muchas personas es que estos planes están estandarizados.
Eso quiere decir que, por ejemplo, un Plan G va a ofrecer exactamente la misma cobertura sin importar la compañía que lo venda. La diferencia no está en lo que cubre, sino en cuánto cuesta. Y esa diferencia puede ser considerable.
En algunos casos, una persona puede pagar mucho más por el mismo plan simplemente por no haber comparado opciones. Por eso, este es uno de esos momentos donde revisar bien antes de decidir puede hacer una gran diferencia a largo plazo.
Entre las opciones disponibles, hay dos que suelen aparecer con más frecuencia en las conversaciones.
El Plan G es uno de los más completos. Cubre prácticamente todos los gastos que Medicare deja, con la excepción del deducible anual de la Parte B. Una vez usted cubre ese deducible, el resto de los servicios suelen quedar completamente cubiertos.

El Plan N, por otro lado, tiene una prima mensual más baja, pero implica algunos copagos cuando utiliza servicios médicos. Para personas que no visitan al médico con frecuencia, puede ser una opción razonable. Pero para quienes necesitan atención constante, esos copagos pueden acumularse.
Como todo, este tipo de póliza tiene ventajas y puntos que deben evaluarse.
Por un lado, ofrece mayor tranquilidad financiera, más libertad para elegir médicos y una cobertura bastante predecible.
Por otro, implica pagar una prima mensual adicional y no incluye beneficios como medicamentos, dental o visión. Eso significa que probablemente necesitará complementar su cobertura con un plan de medicamentos (Parte D).
Hay algo importante que vale la pena mencionar.
Este tipo de póliza tiene renovación garantizada. Eso significa que mientras usted pague su prima, la compañía no puede cancelarla.
Pero si deja de pagar —por ejemplo, por un problema con su método de pago— podría perder la cobertura. Y volver a obtenerla después puede no ser tan sencillo, ya que podrían evaluarle nuevamente por su estado de salud.
Una póliza suplementaria no es para todo el mundo, pero para muchas personas puede ser la diferencia entre tener control sobre sus gastos o enfrentar costos inesperados.
Antes de tomar una decisión, conviene revisar su situación completa: su salud, su presupuesto, sus prioridades y su forma de usar los servicios médicos.
En Avila Medicare Solutions conversamos con usted, analizamos su caso con calma y le explicamos qué opción puede tener más sentido según su realidad.
Si quiere revisar esto con claridad, puede llamarnos al 855-GO-AVILA y con gusto le orientamos paso a paso.
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