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Cumplir 65 años no siempre garantiza Medicare sin costo. Descubra por qué.
Muchas personas esperan la llegada de los 65 años con la tranquilidad de saber que podrán comenzar Medicare. Después de escuchar durante años que esa es la edad para inscribirse, es normal pensar que basta con hacer una llamada al Seguro Social para iniciar la cobertura. Sin embargo, Medicare a los 65 años no funciona exactamente igual para todas las personas. Existen algunos requisitos que pueden marcar una diferencia importante y que conviene conocer antes de iniciar el proceso.
Imagine recibir una carta del Seguro Social con una factura por más de $2,300. Probablemente pensaría que hubo un error. Eso fue exactamente lo que le ocurrió a un beneficiario que, convencido de haber hecho todo correctamente, no entendía por qué debía pagar esa cantidad. La respuesta estaba en un detalle que nunca le habían explicado.
La edad es uno de los requisitos para acceder a Medicare, pero no es el único. En el caso de la Medicare Part A, que cubre principalmente los servicios hospitalarios, también influye el historial laboral de cada persona.
Generalmente, para recibir esta cobertura sin pagar una prima mensual es necesario haber acumulado 40 créditos de trabajo ante el Seguro Social. Estos créditos se obtienen mientras una persona trabaja y declara sus ingresos. En la mayoría de los casos es posible acumular hasta cuatro créditos por año, por lo que alcanzar los 40 suele representar aproximadamente diez años de trabajo con ingresos reportados.

Por esa razón, dos personas que cumplen 65 años el mismo día pueden encontrarse con situaciones completamente diferentes al momento de inscribirse en Medicare.
El beneficiario de esta historia decidió llamar al Seguro Social cuando cumplió 65 años para inscribirse en Medicare. Durante la llamada quedó inscrito en la Parte A y la Parte B, convencido de que había completado el proceso correctamente. Todo parecía marchar con normalidad hasta que, semanas después, recibió una factura trimestral por más de $2,300.
Al revisar su caso descubrió que solo había acumulado 13 créditos de trabajo. Como no alcanzaba los 40 créditos requeridos, debía pagar una prima mensual por la Parte A. A esto también se sumaba el costo de la Parte B, que la mayoría de los beneficiarios paga y cuyo valor puede variar según los ingresos.
Lo ocurrido no fue un error del Seguro Social ni de Medicare. Simplemente había iniciado el proceso sin conocer cómo funcionaban los requisitos de elegibilidad.
Con frecuencia se piensa que Medicare es completamente gratuito, pero eso depende de la situación de cada beneficiario. Quienes reúnen los 40 créditos de trabajo normalmente reciben la Parte A sin costo mensual. En cambio, quienes no alcanzan esa cantidad pueden tener que pagar una prima por esa cobertura.
Además, si la persona todavía no recibe beneficios de jubilación del Seguro Social, esas primas generalmente no se descuentan automáticamente. En su lugar, el Seguro Social envía facturas periódicas para realizar el pago correspondiente. Esa es una de las razones por las que algunas personas reciben cobros elevados poco después de inscribirse.
Conocer este funcionamiento permite comprender que una factura inesperada muchas veces tiene una explicación sencilla y puede evitar preocupaciones innecesarias.
Durante la vida laboral es fácil concentrarse únicamente en el presente. Sin embargo, declarar correctamente los ingresos también ayuda a construir beneficios para el futuro.

Cuando una persona trabaja durante años sin reportar sus ingresos o recibe pagos en efectivo que nunca fueron declarados, esos periodos pueden no contribuir a la acumulación de créditos ante el Seguro Social. Con el paso del tiempo, esto puede afectar tanto la elegibilidad para recibir la Parte A sin costo como el beneficio de jubilación.
Por eso es importante entender que los créditos de trabajo no solo están relacionados con Medicare, sino también con la protección financiera durante la etapa de retiro.
Existe una posibilidad que muchas familias desconocen. En determinadas circunstancias, una persona que no reúne los 40 créditos puede utilizar los créditos laborales de su cónyuge para acceder a la Parte A sin costo, siempre que se cumplan los requisitos establecidos por Medicare y el Seguro Social.
Incluso, algunos beneficiarios divorciados también podrían calificar utilizando los créditos de un ex cónyuge cuando se cumplen determinadas condiciones. Cada caso es diferente, por lo que siempre vale la pena revisar la situación particular antes de tomar una decisión.
Conocer estas alternativas puede hacer una diferencia importante y evitar gastos que quizá no sean necesarios.
Cada historia es distinta. La edad, el historial laboral, los ingresos y la situación familiar influyen en la forma en que una persona accede a Medicare. Por eso, antes de iniciar la inscripción, resulta recomendable conocer cómo funcionan los requisitos y resolver cualquier duda.
Comprender estos aspectos puede ayudarle a tomar decisiones con mayor confianza y evitar sorpresas como la de este beneficiario, quien descubrió demasiado tarde que cumplir 65 años no era el único requisito para recibir la Parte A sin costo.
Si le resulta más cómodo aprender viendo un video, Grace Ávila explica este tema de forma sencilla y con ejemplos prácticos que complementan la información de este artículo.
Si este tema le genera preguntas o desea comprender mejor cómo funciona Medicare a los 65 años, en Avila Medicare Solutions estaremos disponibles para orientarle y ayudarle a tomar una decisión informada. Puede comunicarse con nosotros al 855-GO-AVILA y con gusto resolveremos sus dudas.
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